Rusia ha tenido un desempeño mucho mejor de lo esperado en los últimos dos años a pesar de las sanciones occidentales. El crecimiento económico ha sido del 3,6% en 2023 y se espera que se acerque al 4% en 2024, la utilización de la capacidad productiva es sin precedentes, el desempleo está en un mínimo histórico y hay una enorme demanda insatisfecha de más mano de obra. El resultado es que los salarios reales y los ingresos de los hogares han aumentado.
Sin embargo, la inflación ha sido obstinadamente alta y parece que se estaba acelerando a finales de 2024. El Banco Central está tratando de reducir la inflación aumentando la tasa de interés, fijada en el 21% a finales de 2024. Con una inflación del 8-9%, la tasa de interés real es del 12-13%, lo que hace que casi todas las inversiones no sean rentables y amenaza con distorsionar y dañar gravemente la economía.
No soy un experto en la economía rusa, pero me parece que algo está mal en la estrategia del Gobierno ruso y del Banco Central para reducir la inflación. La intención con el aumento del tipo de interés es encarecer los préstamos y, de esta manera, reducir el crédito a los consumidores y a las empresas, y así frenar el crecimiento económico. Hasta ahora no ha funcionado así, aunque a finales de 2024 hubo signos de desaceleración de la economía (como se pretendía). El Gobierno ruso espera un "aterrizaje suave" con un crecimiento económico que baje al 2-2.5% en 2025, mientras que el Banco Central proyecta un 1,5%. Pero puede que no sea así.
Para entender la inflación es importante tener en cuenta que Rusia se encuentra actualmente en un proceso de reestructuración radical de su economía, reindustrializando y reorientando su comercio exterior desde la UE hacia el Este y el Sur. Es bastante normal que los países que están en un proceso de reestructuración tan profunda de su economía experimenten inflación durante este proceso, ya que los precios relativos están cambiando y, cuando eso sucede, tiende a ser al alza. También es cierto que una inflación galopante puede dificultar seriamente esta transformación de la economía, por lo que el Banco Central y el Gobierno con razón están preocupados.

Rusia está desarrollando sus corredores de transporte hacia el este y el sur. El corredor de transporte Norte-Sur a través de Irán hasta la India todavía está en desarrollo. Actualmente funciona sólo por barco sobre el mar Caspio o por ferrocarril en la orilla oriental del Caspio (a través de Kazajstán y Turkmenistán), mientras que para la ruta occidental todavía falta un tramo de ferrocarril entre Azerbaiyán e Irán, cuya construcción financiará Rusia. Mapa: Wikipedia.
La reestructuración exige grandes inversiones en nuevas capacidades de producción e infraestructuras, entre ellas nuevas rutas de transporte, lo que constituye un serio desafío, sobre todo en medio de la guerra en Ucrania, cuyo fin aún no se vislumbra. Una de las razones por las que los altos tipos de interés del Banco Central tienen un impacto limitado es que el Gobierno ruso al mismo tiempo está apoyando la reestructuración de la economía proporcionando préstamos preferenciales y subsidios a proyectos prioritarios, ya sea directamente o subsidiando los intereses de los préstamos bancarios. Se afirma que los préstamos preferenciales constituyen el 15% de la cartera total de los bancos, por lo que son sustanciales. Estos proyectos prioritarios están vinculados a la expansión de la capacidad de producción (armas, construcción de aviones civiles, electrónica, construcción de barcos comerciales, máquinas-herramientas, maquinaria para la construcción y la agricultura, etc.), lo que llaman “soberanía tecnológica” (desarrollo de nuevos productos para sustituir lo que ya no se pueden comprar a los países de la OTAN) y la infraestructura (ferrocarriles, carreteras, aeropuertos, hospitales, etc.). De modo que el Banco Central y el Gobierno están tirando en direcciones opuestas. Sin embargo, el equipo del Banco Central considera que su principal tarea es garantizar estabilidad de precios, no pleno empleo o crecimiento económico. Su opinión es que la baja tasa de desempleo es perjudicial porque crea una “inflación salarial”, ya que las empresas transfieren el aumento salarial a sus precios. Por lo tanto, su única receta para reducir la inflación es reducir el crecimiento económico y aumentar el desempleo para evitar que aumenten los salarios. El equipo del Banco Central de Rusia ha subestimado constantemente el potencial de crecimiento de la economía rusa con una política industrial activa. Me parece que tiene una comprensión demasiado estrecha de la economía y de las fuentes actuales de la inflación.
Durante la reestructuración acelerada de la economía, se forman sin duda cuellos de botella en muchos sectores, y esto da una oportunidad a las empresas de aprovechar y aumentar sus precios. En muchos casos se crean condiciones monopolísticas. Por ejemplo, las empresas de propiedad pública total o parcial y las empresas privadas consideradas estratégicas, incluidos los bancos, están por ley obligadas a transferir sus sistemas a software ruso. En Rusia, la gran mayoría de las pequeñas y medianas empresas han utilizado tradicionalmente un software de gestión empresarial barato de una empresa rusa llamada 1C, mientras que las grandes empresas han utilizado el (caro) SAP alemán. Ahora 1C ha desarrollado un producto para sustituir a SAP, pero hay quejas de que el producto no está a la altura de SAP y es demasiado caro. No sé si estas quejas son justificadas, pero no se puede descartar. Casos como este requieren supervisión y, posiblemente, regulación, no un aumento de los tipos de interés.

Como parte de la lucha por la "soberanía tecnológica", se prevé que la industria de microchips de Rusia crezca significativamente, impulsada por el apoyo masivo del gobierno. Pero aún tiene un largo camino por recorrer. Imagen: Centro de Tecnologías SPARC de Moscú.
Es evidente el Banco Central y en el Ministerio de Economía tienen una comprensión diferente de la economía y de las causas de la inflación actual. El Ministerio de Economía, junto con el sector empresarial público y privado, ha estado reclamando que el aumento incesante del tipo de interés no es un instrumento adecuado para luchar contra la inflación, ya que distorsiona y simplemente mata la economía (lo que, por supuesto, reduciría la inflación, pero a un alto costo). Argumentan que, en cambio, se debería seguir una política de desarrollo de la oferta. Cuando la oferta sea insuficiente, se deberían tomar medidas para aumentarla (préstamos y subsidios) y, cuando sea necesario, se deberían facilitar las importaciones para forzar una reducción de los precios. La clave para abordar la falta de mano de obra es aumentar la productividad, entre otras cosas mediante la inversión en robots industriales, un área en la que Rusia está rezagada a nivel internacional. Cuando se identifiquen prácticas monopolísticas, se deberían regular los precios y, en general, se debería alentar la competencia. A mí me parece un enfoque más razonable.
De todos modos, si el objetivo es frenar la economía, el Banco Central puede utilizar otros instrumentos para reducir los préstamos a sectores no prioritarios (como el crédito al consumo o las hipotecas) y seguir manteniendo el flujo de créditos para inversiones prioritarias en la expansión de la capacidad de producción en sectores con demanda insatisfecha, vivienda social y similares. El hecho de que la mayor parte del sector bancario sea de propiedad pública debería facilitarlo, pero eso requeriría la cooperación entre el Banco Central y el Ministerio de Finanzas, y eso es un anatema para muchos de los economistas del Banco Central que se orgullecen de su independencia.
La otra alternativa es que el Gobierno pueda tomar medidas directas para reducir la demanda. Se puede hacer reduciendo el gasto público (por ejemplo, posponiendo proyectos de inversión que no son una prioridad urgente) o aumentando los impuestos sobre la renta (subir el IVA y otros impuestos indirectos es en este momento una mala idea porque aumentaría la inflación). El impuesto sobre la renta es muy bajo en Rusia, del 13 al 15% (30% para quienes residen fuera del país), por lo que hay margen para aumentarlo, por ejemplo, imponiendo un impuesto temporal sobre los ingresos más altos.
Al parecer, se está librando una lucha política entre el Ministerio de Economía y el Banco Central sobre cómo proceder para reducir la inflación, un objetivo que ambos comparten. Se esperaba que el Banco Central aumentara aún más el tipo de interés hasta el 23% en diciembre de 2024, pero finalmente desistió (posiblemente debido a un comentario del presidente Putin de que esperaba una decisión sobre los tipos de interés "equilibrada").
Lo que ocurrirá en 2025 es una incógnita. Mi apuesta es que van a llegar a un compromiso, que significa que la inflación va a bajar algo, pero el crecimiento económico va a continuar. Pero solo es una apuesta.
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Llevo años escribiendo sobre Rusia y la economía rusa (desde 2014). No soy en absoluto un experto en Rusia, ni hablo el idioma, pero debido a todas las tonterías evidentes que los supuestos expertos están publicando en los medios dominantes, he sentido la necesidad de leer lo que escriben personas mejor informadas y analizar los datos por mí mismo. Para leer artículos anteriores sobre la economía rusa, pulse los enlaces que aparecen a continuación.
Enero de 2025: ¿Está finalmente colapsando la economía de Rusia?
Julio de 2023: ¿Es realmente un misterio la economía rusa?
Octubre de 2022: ¿Por qué la mayor parte del mundo no participa en las sanciones contra Rusia?
Agosto de 2022: ¿Pueden sobrevivir los países sancionados?
Octubre de 2017: El oso moribundo.
Septiembre de 2017: El inminente colapso de Rusia.
Octubre de 2015: Putin - el hombre que nos encanta odiar.
Septiembre de 2014: ¿Será que las sanciones afectarán a Rusia?
