06 09 2017

¿Por qué la gente no puede mudarse libremente entre los países?

¿Debe la gente tener el derecho a moverse libremente entre los países? Como es bien sabido, en gran parte del mundo el capital ya se está moviéndose libremente. Y la gente acomodada puede moverse libremente: en muchos países desarrollados se le otorga automáticamente un permiso de residencia permanente a la gente que promete invertir una cierta cantidad de capital. Pero, ¿por qué limitar este privilegio a la gente acomodada? ¿Por qué no dejar que todas las personas se muevan como quieran? Es una buena pregunta. Pero, a parte de los problemas conocidos que la migración masiva implica en los países receptores, a menudo se pasa por alto que las migraciones masivas igualmente conllevan altos costos para los migrantes. Y los países que ellos dejan atrás tienden a quedarse atrapados en un bajo nivel de desarrollo.

Históricamente, cuando nuestros antepasados ​vivían principalmente en clanes o tribus, se desplazaban en grupo. Asaltaban  y conquistabam a sus vecinos, o fueron conquistados por ellos. A veces grandes grupos de personas fueron desplazados por otros tribus más fuertes en grandes olas migratorias, o fueron subyugados por los conquistadores. En algunos casos los conquistadores fueron absorbidos por la gente que habían subyugado - caso de los mongoles en China, los bárbaros en Roma o los vikingos en Inglaterra. A veces las diferentes tribus terminaron viviendo juntas en la misma tierra y poco a poco se fueron asimilando mutuamente, pero en otros casos vivían entremezcladas, más o menos pacíficamente, pero separadas, manteniendo sus diferentes lenguas, costumbres y religión. La mayor parte de Oriente Medio, y en particular la histórica gran Siria, es un caso. En general, pocos vivimos en la misma tierra que nuestros antepasados hace 2,000 años.

Donde las tribus fueron sometidas a un poder central se formaron estados. Estos estados eran a veces pequeños y bastante homogéneos, como las ciudades-estado griegas hace 2,500 años, o eran conglomerados de pueblos muy diversos con diferentes idiomas, culturas, religiones y costumbres sometidos al mismo poder central, como Mesopotamia, Egipto, el imperio chino, los imperios mongoles (de corta duración) y así sucesivamente. El Estado-nación es una experiencia mucho más reciente, y en su mayoría de origen europeo, y se refiere a los estados donde las personas que viven en él son más o menos homogéneos, con el mismo - o similar - idioma, religión, cultura, etc. No ha sido necesariamente así desde el inicio, pero un estado centralizado fuerte ha forzado a la mayoría de la población a adoptar el mismo idioma, la misma religión y cultura, etc. Así que cuando el estado conquistó nuevos territorios, la asimilación forzada era muchas veces el siguiente paso.

A menos que hubiera alguna crisis externa o interna, la gente se quedaría históricamente donde estaban. Asaltos de parte de tribus del territorio vecino, o la perspectiva de un botín fácil asaltando los vecinos, podría hacer que la gente se desplazara. Eventos climáticos o sobrepoblación podrían ser factores internos que forzaron a la gente a mudar. Pero a partir del momento en que las tribus nómadas se convirtieron en agricultores sedentarios, normalmente permanecerían donde estaban, si no fuera por desastres naturales o guerras. Pocos viajaban a otros lugares, a menos que fueran comerciantes. Afortunadamente, hubo algunas excepciones, por ejemplo el historiador y viajero griego, Herodot, contemporáneo de Sócrates, que viajó por la mayor parte del Medio Oriente, y cuyos escritos siguen siendo lectura fascinante. O el comerciante veneciano del siglo XIII Marco Polo, contando historias vívidas, más o menos veraces, sobre sus viajes a China por la ruta de la seda.

En la Europa medieval, la mayoría de la población estaba formada por campesinos o trabajadores agrícolas y no se mudaban de su país, o incluso de su parroquia. En muchos casos ni siquiera se les permitía mudar, ya que eran siervos, atados a la tierra del terrateniente. Los viajeros eran principalmente aristócratas, comerciantes, un pequeño grupo de académicos y artistas, y algunos jóvenes artesanos - estos últimos normalmente regresarían a su país después de algunos años como artesanos errantes ("wandergesellen"), pero en algunos casos se quedarían en otro país. Los marineros constituían probablemente en aquel tiempo la gente más móvil.

La falta de oportunidades en su tierra de origen y / o la esperanza de un enriquecimiento rápido a través del pillaje, hizo que millones de personas se movieran durante los últimos quinientos años. Con la colonización de las Américas y Australia en particular, millones de pobres se trasladaron de Europa a las colonias británicas de América del Norte y Australia o a las colonias españolas y portuguesas de América del Sur y América Central. África no atraía muchos emigrantes, con la excepción de África del Sur y Argelia. Así, la pobreza y la falta de oportunidades en la tierra de origen han impulsado la migración por siglos. Todos los países europeos han sido fuertes emisores de emigrantes: Irlanda, Italia, Inglaterra, Dinamarca, Suecia, España, Portugal, Europa del Este - la lista es larga.

La revolución industrial indujo una migración masiva del campo a las ciudades. La mayor parte de esta migración ocurrió dentro de los estados-nación, pero gran parte de la emigración a América del Norte tenía igualmente su origen en el rápido crecimiento de la industria norteamericana y la consiguiente demanda de mano de obra. La industrialización implicó de la misma manera una fuerte ola migratoria interna entre las regiones dentro de los estados nacionales, por ejemplo, desde Sicilia y el sur de Italia hacia el norte de Italia en los años cincuenta y sesenta, o el desplazamiento masivo de personas de China occidental y central a las orientales ciudades costeras de rápido crecimiento durante las últimas dos décadas.

Es fácil argumentar que estas migraciones son benignas. La gente se traslada de empleos de baja productividad en su tierra de origen a empleos de mayor productividad en otros lugares. Suena como un beneficio mutuo para ambos países o regiones, y muchos insisten en que lo es. Pero aparte de los problemas conocidos que genera este movimiento en los países receptores, se olvida a menudo que la migración implica costos personales muy altos para las personas que emigran. La gran mayoría de los migrantes no se van porque desean conocer nuevos lugares, se mueven porque no miran alternativas en su tierra de origen, y en muchos casos pasan momentos muy difíciles en su nuevo país. A menudo sobreviven creando subculturas de apoyo mutuo basadas en redes de la familia o de sus compatriotas en su nueva tierra, y muchas veces hacen lo posible para no integrarse en su país anfitrión, casándose dentro de su propio grupo, luchando por mantener su idioma, su cultura y su religión. Si no pueden encontrar un cónyuge dentro de su propio grupo, a menudo prefieren traer a un cónyuge de su patria. El sueño de la primera generación es muchas veces poder reunir suficiente dinero para poder volver y establecerse de nuevo en su país de origen. Muchos de los inmigrantes latinoamericanos en los Estados Unidos han dejado atrás a la familia, y muchas veces dejaron los niños con los abuelos. Como son en muchos casos ilegales, no pueden regresar a su país antes de que alguna amnistía les abra la posibilidad de legalizar su situación migratoria. El drama de los niños abandonados es real y muy duro, y también es un fenómeno común entre los emigrantes de Europea del Este que trabajan en Europa Occidental, así como para los inmigrantes procedentes de países fuera de Europa. Muchos inmigrantes de primera generación que han logrado reunir suficiente dinero para "irse a casa" de repente encuentran que sus hijos no quieren "ir a casa" con ellos. El "hogar" para ellos es su nuevo país. En China el problema es aún peor, ya que los trabajadores migrantes a menudo no pueden obtener un permiso de residencia en las ciudades donde trabajen. Así que en la práctica se les trata como los inmigrantes ilegales son tratados en los EE.UU. o en Europa - o peor. Afortunadamente, está en marcha una reforma de este sistema discriminatorio llamado “Hukou”, y desde el año 2000 la estrategia oficial es de trasladar el desarrollo económico a las regiones occidentales (la estrategia "Go-West") en lugar de basarse en trabajadores migrantes.

Dese que el neoliberalismo se convirtió en la corriente política dominante a partir del colapso de la Unión Soviética en 1990, el desarrollo se ha definido casi universalmente como mercados libres, creación de un ambiente propicio para la empresa privada, apertura al libre comercio internacional y la no-intervención del gobierno en el sector productivo. En muchos países en desarrollo esto significó abandonar el modelo que promovía la industrialización mediante la sustitución de importaciones y la promoción de exportaciones. Este cambio de política hizo que millones de personas perdieran su empleo en los países en desarrollo, ya que las industrias que no eran competitivas, o recortaron drásticamente el personal, o simplemente cerraron. La migración constituía en aquel período la principal válvula de escape, que sirvió para evitar la agitación social y el descalabro político. Millones y millones de personas abandonaron su país para trabajar en países más desarrollados, y el dinero que envían a sus hogares – las llamadas remesas - ha funcionado como una red de seguridad para las familias que dejaron atrás. Las remesas son actualmente en muchos países en desarrollo la fuente más importante de divisas. Por ejemplo, según el Banco Mundial, las remesas constituyen 30% del PIB en Nepal, 18% en Honduras y El Salvador, 14% en Senegal, 11% en Guatemala y Bosnia. La lista es larga. La economía local se ha reorganizado en torno a las importaciones, en muchos casos monopolizadas por las familias dominantes, una especie de economía “goteando para arriba” ("trickle-up") a medida que las remesas fluyen de los pobres a la gente acomodada.

Pero ¿será esto un modelo para el desarrollo? Hay un número increíble de estudios sobre el impacto de las remesas, ya que éstas constituyen actualmente uno de los flujos financieros más importantes hacia los países en desarrollo. La mayoría de los estudios afirman que las remesas tienen un efecto macroeconómico positivo y también contribuyen al alivio de la pobreza. Eso suena probable. ¿Pero desarrollo? Apenas. Aparte de las dificultades y el sufrimiento de las familias que están siendo desarraigadas y divididas, los países emisores tienden a caer en una dependencia de este flujo de dinero fácil, impulsando el consumo y la inversión en infraestructura comercial, en muchos casos resultando en una moneda sobrevaluada y falta de competitividad - problemas muy similares a los que tienden a sufrir las economías que dependen de la renta de los recursos naturales. Por otra parte, la gente más calificada tiende a emigrar - la llamada "fuga de cerebros". Paradójicamente, ahora se utiliza frecuentemente como un argumento en favor a la inmigración en los países receptores.

La migración a gran escala que hemos visto en las últimas tres décadas tiene un inconveniente adicional importante. Si bien la población de los países receptores al inicio recibían de manera positiva los recién llegados, cuando la migración alcanza un cierto umbral, la población tiende a reaccionar negativamente, incluso en países como Estados Unidos, donde una gran parte de la población es descendiente de inmigrantes y donde, históricamente, hay una opinión positiva sobre la inmigración. Esto nutre muchas reacciones desagradables: racismo, xenofobia, anti-islamismo, etc., muchas veces sobre la base de rumores y desinformación. Y debido a los flujos migratorios masivos, viajes internacionales se han vuelto más y más difíciles y humillantes para las personas de los países en desarrollo, incluso cuando no tienen ninguna intención de emigrar. Lamentablemente, el mundo se ha convertido en un lugar menos agradable.

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Thorbjorn Waagstein

Thorbjørn Waagstein, Economist, PhD, since 1999 working as international Development Consultant in Latin America, Africa and Asia.

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