La OTAN tiene un acuerdo con el gobierno ucraniano: “Nosotros ponemos dinero y armas, y Uds. ponen los soldados”. El gobierno ucraniano está ahora utilizando métodos cada vez más despiadados y violentos para capturar a sus ciudadanos reacios y enviarlos a una muerte casi segura en las trincheras. Este esfuerzo es aplaudido por los países de la OTAN. A los políticos, de derecha a izquierda, les importa un bledo el destino de los hombres ucranianos quienes, contra su voluntad, son enviados a los campos de exterminio. Es aparentemente un sacrificio necesario para alcanzar los objetivos nobles de la OTAN.
Ahora que se avecina una derrota para la OTAN en Ucrania, ¿qué hará la OTAN? ¿Aceptar la derrota, negociar y tratar de obtener el mejor resultado posible, incluso si no luce bien? ¿Negarse a aceptar la derrota y continuar hasta el triste final, aunque conlleve decenas o cientos de miles de muertos, y finalmente terminar perdiéndolo todo? ¿Escalar y enviar tropas de la OTAN a Ucrania? Estamos en un momento histórico muy peligroso.