Puede parecer extraño preguntarse si Israel tiene futuro, si ahora mismo está aplastando con éxito a sus enemigos Hamás y Hezbolá con apoyo de EE.UU. Están ganando, así que por supuesto que tienen futuro, ¿verdad? En primer lugar, ¿están realmente ganando? Y en segundo lugar, Israel es un proyecto colonialista de asentamiento que se ha convertido en un Estado de apartheid. Su estrategia es expulsar a los palestinos del Gran Israel, y cuentan con que el mundo mire para otro lado mientras lo hacen. ¿Lo hará? ¿Lo haremos?
El silencio de los países occidentales sobre las atrocidades de Israel en Gaza tiene un costo
Mientras continúan las atrocidades en Gaza, las potencias occidentales, presuntos abanderados de la civilización contra la barbarie, continúan apoyando incondicionalmente a Israel, al mismo tiempo que les piden humildemente que por favor no maten a tantos civiles. Además de perder credibilidad, están creando futuros terroristas. Sólo podemos esperar que el hecho de que muchas personas decentes en Occidente, a pesar de sus gobiernos, estén mostrando su solidaridad con Palestina pueda limitar este daño.
Benjamín Netanyahu, el actual primer ministro de Israel, ha recordado a las audiencias occidentales las masivas muertes de civiles causadas por el bombardeo aliado de la ciudad alemana de Dresden en 1945. ¿Por qué lo hace? Lo que el quiere decir es: “si Ustedes pudieron, ¿por qué nosotros no podemos?” Los amigos estadounidenses y europeos de Israel se sienten incómodos cuando se hace esta comparación.
La historia nos muestra que ha sido bastante común que un país conquiste tierras donde viven otros pueblos, por lo que el caso del Estado de Israel no es único. Pero surge la pregunta: ¿qué hacer con la gente del territorio conquistado? El caso del Estado de Israel es un caso muy peculiar y está a la raíz de la tragedia palestina.