La epidemia de Covid planteó un dilema muy difícil a los políticos del mundo. El virus se propagaba rápidamente y era mortal. Pero, ¿era tan mortal como para justificar medidas draconianas o se trataba más bien de una potente gripe? ¿Cómo debía sopesarse el número de muertes frente al daño causado a la economía por las restricciones de Covid? ¿Y podían defenderse las restricciones cuando afectaban a la libertad personal de la gente? ¿Causaron las restricciones la muerte de personas por otras enfermedades? Etcetera.
Como todos sabemos ahora, los países terminaron gestionando la epidemia de formas muy diferentes. Algunos países impusieron repetidamente restricciones y confinamientos más o menos draconianos para detener o ralentizar la propagación del virus, mientras que otros optaron por el “laissez-faire” (dejar-hacer) y aplicaron muy pocas restricciones. Aunque todavía se están realizando estudios para averiguar qué enfoques fueron los más eficaces, el reciente cambio de política de China ya ha llevado a los principales medios de comunicación occidentales a concluir que la gestión de la epidemia por parte de China fue un fracaso. Algunos ejemplos: CNN: "¿Cómo le salió todo tan mal a Xi Jinping?", BBC: "Cero-Covid: ¡Cómo la política estrella de Xi está arruinando su partido!", DW: "La política COVID-19 de China ha fracasado", y así sucesivamente. Ahora se da por un hecho que China ha fracasado en su política Covid. No hay que esperar que algún "verificador de hechos" (“fact-checker”) lo cuestione.
Para que no quede así, hagámoslo nosotros.
Para evaluar las distintas políticas, se analiza normalmente el número de víctimas mortales por el Covid. Tomando en cuenta que el registro de las muertes por el Covid varía mucho de un país a otro, y que muchos países deliberadamente reportan números por debajo de lo real, la forma preferida de hacerlo es analizar el exceso de mortalidad: se compara el número de muertes en los años 2020 y 2021 con el número promedio de muertes en el período anterior a la epidemia (generalmente comparando con el promedio del período de 2015 a 2019). Es una medida muy cruda, ya que pueden intervenir muchos otros factores, pero por ahora se acepta generalmente esta medida como la más acertada.
Pero, ¿qué ocurre con todos los demás efectos de la política? ¿Las limitaciones a las libertades personales? ¿Los daños psicológicos? ¿Los daños a la economía? Etcetera. Aquí nos vamos a limitar a dos cosas: el exceso de muertos y el crecimiento económico, y luego veremos cómo les ha ido a China y a otros países grandes. Para el exceso de gente fallecida utilizamos el exceso de mortalidad por cada 100.000 personas en 2020-2021, tomado de un artículo de la revista médica científica Lancet de marzo de 2022, y para el crecimiento económico utilizamos los datos del Banco Mundial para el PIB basado en el poder adquisitivo, actualizados con las últimas proyecciones para 2022 del FMI y otras fuentes recientes.
Para China, Lancet calcula el exceso de muertes en 2020-2021 en 17.900, lo que corresponde a 0.6 por cada 100.000 personas. Y el crecimiento económico 2019-2022 fue del 13.8%. Para EE.UU., el exceso de muertes fue de 1.13 millones (179 por cada 100.000 personas), y el crecimiento económico fue del 5,2%. En Europa (menos Rusia, Ucrania y Bielorrusia), el exceso de muertes fue de 1.8 millones (alrededor de 200 por cada 100.000 personas), y el crecimiento económico en la UE fue del 1.4%. Así pues, utilizando esta medida aproximada, a China le fue mucho mejor que a los principales países occidentales. Debajo de este artículo hay una tabla con los detalles para las economías más grandes. Y, dicho sea de paso, ¿he mencionado que la inflación en China fue de 2% en 2022?
Sí, pero... ¿Qué pasa con el exceso de muertes en China desde diciembre de 2022, cuando se permitió que el virus se propagara libremente en el país? ¿Eso no cambiaría la comparación? No podemos saber con certeza antes de que estén disponibles los datos sobre el exceso de muertes en China en 2022 y 2023, pero es poco probable que sea el caso. Se han realizado varias proyecciones alarmistas que predicen entre 1 y 1.5 millones de muertes en exceso en China; véase, por ejemplo, esta comparación de las proyecciones en el New York Times. Incluso si las predicciones más pesimistas se hicieran realidad, los resultados de China seguirán siendo mucho mejores que los de los principales países occidentales, teniendo en cuenta el tamaño de la población china. Sin duda, China se ha visto favorecida por el hecho de que se estuviera propagando la variante Omicron, mucho menos mortal, y que una proporción muy alta de la población estuviera vacunada.
Para aquellos que no creen en la baja mortalidad en China, echen un vistazo a Australia y Nueva Zelanda, donde también se siguió una política de cero Covid durante 2020-2021. Las cifras de Lancet indican una mortalidad más baja de lo normal en Australia y un exceso de mortalidad extremadamente bajo para Nueva Zelanda. Así que es absolutamente posible.
Sin embargo, hay otro enigma: en 2022, cuando se suponía que la epidemia había prácticamente terminado, todavía había un alto número de exceso de muertes en muchos países. En el Reino Unido, se informa que hubo un 9 % más de muertes en 2022 que en 2019, por lo que el exceso de mortalidad fue de 54 000 personas, supuestamente la peor de los últimos 50 años. Eurostat informó un exceso de mortalidad similar de alrededor del 9% para la UE en 2022. Australia, que informó números negativos para 2020 y 2021, tuvo un exceso de 20,000 muertes en 2022. Incluso Dinamarca, que tuvo un éxito relativo en el control de la epidemia, también informó una tasa de exceso de mortalidad del 9% para 2022.
Sin embargo, hay otro enigma: en 2022, cuando se suponía que la epidemia en gran medida había terminado, seguía habiendo un elevado exceso de muertes en muchos países. En el Reino Unido, se informa de que hubo un 9% más de muertes en 2022 que en 2019, por lo que el exceso de mortalidad fue de unas 54,000 personas, presuntamente la peor cifra de los últimos 50 años. Eurostat informó de un exceso de mortalidad similar de alrededor del 9% para la UE en 2022. Australia, que reportó cifras negativas para 2020 y 2021, tuvo un exceso de 20,000 muertes en 2022. Incluso Dinamarca, que logró controlar bastante bien la epidemia, también registró un exceso de mortalidad del 9% en 2022.
En realidad, yo personalmente habría esperado lo contrario: como la epidemia ha causado la muerta de tanta gente debilitada, las tasas de mortalidad deberían bajar después de la epidemia. Se han propuesto varias explicaciones a esta paradoja: la ola de calor en Europa en el verano de 2022, el desgaste del sistema sanitario durante la epidemia, el debilitamiento de muchas personas infectadas por el Covid ("Covid largo"), etc. Y luego, por supuesto, la gente antivacuna culpando a las vacunas. El exceso de mortalidad en 2022 parece ser un fenómeno mundial, pero hay indicios de que los países en los que se impusieron menos restricciones y que tuvieron una mayor mortalidad en 2020-2021, han experimentado una menor mortalidad en 2022 (se puede comparar por ejemplo Dinamarca y Suecia).
Sin embargo, en lo que respecta a China, la conclusión es clara: basándose en el exceso de muertes y en el crecimiento económico, China ha tenido mucho éxito en su respuesta a Covid-19, y mucho más éxito que la UE y EE.UU. Si China hubiera tenido la misma mortalidad que, por ejemplo, EE.UU., alrededor de 5 millones de chinos habrían muerto a causa de la epidemia en los últimos meses. El costo ha sido las restricciones a las libertades personales durante los confinamientos, que finalmente provocaron el descontento popular en noviembre de 2022. Probablemente a China le hubiera ido mejor empezando a levantar las restricciones a principios de 2022, cuando la variante Omicron, menos mortal, se estaba propagando, en lugar de esperar hasta finales de año. Pero, por supuesto, es fácil ser sabio en retrospectiva.
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Fuente: Exceso de mortalidad de Lancet. Crecimiento del PIB PPP 2019-2021: Banco Mundial. Crecimiento PIB 2022: FMI. World Economic Outlook (October 2022), y otras proyecciones más recientes.
*) El exceso de mortalidad de la “UE” es aproximado, sumando Europa Occidental, Central y Oriental, sustrayendo Rusia, Ucrania y Bielorrusia.
