Dinamarca, país que en los años setenta y ochenta fue “el hombre enfermo” del Norte de Europa con desempleo alto y déficit por todo lado, ha resurgido de forma impresionante en la última década. Bajo desempleo, superávit en las finanzas públicas, superávit en el comercio exterior. La deuda pública reducido a cero en 2007. Aunque el crecimiento no ha sido impresionante, ha sido sostenido y razonable. Parece un pequeño milagro.