Para un periodista serio de los países de la OTAN, Ucrania presenta un dilema. No hay duda con quien simpatiza. La guerra en Ucrania es considerada una guerra de los buenos contra los malos y la opinión pública está fuertemente en contra de Rusia. Entonces, ¿qué hacer con las noticias que hacen lucir mal a los buenos? Por ejemplo, Ucrania perdiendo en el campo de batalla, sus fuerzas armadas bombardeando una planta nuclear en territorio controlado por Rusia, bombardeos a los rusos desde áreas residenciales, etc.? ¿Ignorarlas, negarlas o contar lo que pasa así como es?
A veces uno desearía estar equivocado. En un artículo en este sitio web unos dos meses antes de que Rusia invadiera Ucrania, predije que el conflicto probablemente terminaría en una guerra, ya que EE.UU. y la OTAN habían declarado claramente que no aceptaban la "línea roja" de Rusia: la demanda de que la OTAN detuviera su expansión hacia el este. Puse la pregunta si la OTAN creía que los rusos estaban faroleando o si habían decidido sacrificar a la Ucrania. Desafortunadamente, parece que la decisión fue sacrificar a Ucrania.