Ucrania es un tema peligroso de tocar a menos que aceptes que "quien con lobos anda, a aullar se enseña" Bueno, yo no. Lo que sigue no es una justificación de la invasión rusa de Ucrania, que claramente va en contra del derecho internacional (como lo fueron los bombardeos de la OTAN en Yugoslavia y Libia, las guerras de la OTAN en Iraq y Afganistán, la invasión estadounidense de Panamá, etc.). Tampoco es sobre quién es bueno o malo, sino sobre el arte de gobernar: que los países tengan la capacidad de escoger las medidas que conduzcan al mejor resultado posible para ellos, según el dicho de Otto Von Bismarck, "la política es el arte de lo posible". En mi opinión, el arte de gobernar ha estado absolutamente ausente en todo lado de este conflicto.
Cabe señalar que no implica insensibilidad al sufrimiento que causa la guerra. Es absolutamente desolador ver a hombres jóvenes muriendo en ambos lados de esta guerra, ver a civiles atrapados en medio y ver toda la destrucción de viviendas e infraestructura económica. Tampoco significa apoyo al egoísmo nacional, 'sálvate y al diablo con los demás'. De lo contrario. El arte de gobernar implica mantener el corazón caliente y la cabeza fría, y tener la capacidad de analizar las consecuencias de la política y actuar racionalmente. El odio y la venganza conducen a resultados aún peores.
¿Está ganando la guerra Ucrania?
Pero volvamos a Ucrania. Hay quienes piensan que Ucrania está a punto de ganar la guerra y expulsar a las desmoralizadas tropas rusas del país, ver aquí, aquí y aquí. Tal vez incluso recuperar Crimea, Donetsk y Lugansk. Admito tener pocos conocimientos sobre asuntos militares, pero dudo seriamente que sea el caso. Estoy de acuerdo con la apreciación de que los rusos erraron al pensar que podrían abrumar a Ucrania, estilo “conmoción y asombro”, atacando directamente a Kiev y el norte del país, el corazón de Ucrania, y obtener una victoria rápida, con poco derramamiento de sangre, así como lo hicieron en Crimea en 2014. Eso les hubiera permitido evitar tener que atacar en Donbas, donde los ucranianos han concentrado sus fuerzas armadas y se han atrincherado en posiciones fuertemente fortificadas. Al noquear a la fuerza aérea y la defensa aérea ucranianas, Rusia ganó la supremacía aérea casi absoluta, pero la resistencia del ejército ucraniano, el cuarto más grande de Europa, fue sin duda mucho más fuerte de lo que esperaban. Entonces abandonaron el Plan A después de aproximadamente un mes y se retiraron del Norte, y ahora han comenzado el Plan B, donde necesariamente tendrán que pasar por el combate lento y sangriento en el este de Ucrania que querían evitar, con la diferencia de que en Donbas se encuentran en un entorno local mucho menos hostil. La ciudad portuaria de Mariupol, de habla principalmente rusa, ha sido tomada, pero a un costo enorme, ya que fue defendida por fuerzas ucranianas decididas y fuertemente armadas, incluido el infame batallón Azov, ahora refugiado en túneles subterráneos de la fábrica Azovstal. Así es el panorama en estos momentos. A pesar del suministro de armas pesadas de parte de EE.UU. y la UE, el ejército ruso continúa teniendo la supremacía aérea, y si por cierto las Fuerzas Armadas de Ucrania lo superan numéricamente, es un ejército profesional contra conscriptos. Sin embargo, a medida que el ejército ucraniano bajo presión se retira a las áreas urbanas, la guerra urbana resultante tiene un costo humano muy alto para todos: las fuerzas armadas ucranianas y rusas, y los civiles que viven allí. La experiencia de Grozny, Faluyah, Mosul, Raqqa, el este de Alepo y ahora Mariupol muestran cuán horrorosa es la guerra urbana, con civiles utilizados como escudos humanos y ciudades que sufren una enorme destrucción.
Lamentablemente, la ausencia del arte de gobernar implicaba que no se logró evitar la guerra. Ahora la pregunta es, cómo se puede prevenir o reducir un mayor derramamiento de sangre. Lamentablemente, las perspectivas no son buenas. Una vez iniciado, un conflicto armado normalmente no se detiene antes de que o una de las partes esté claramente ganando, o haya un empate prolongado que lleve al cansancio de guerra en ambos lados. Todavía no ha llegado a este punto, y puede pasar algún tiempo antes de que lo haga. Y olvídense de las sanciones. No cambiarán el curso de la guerra.
Rusia ha declarado dos objetivos principales de su campaña militar: una Ucrania neutral y la aceptación ucraniana de la secesión de Donbas y Crimea. Los ucranianos han dicho que están abiertos a algún tipo de estatus neutral garantizado internacionalmente, pero que no aceptarán ceder ni una pulgada de los territorios en el Este. Estas son posiciones irreconciliables. Cuanto más dure la guerra, probablemente más duras serán las demandas de los rusos para entrar en un acuerdo de paz.
Ucrania quiere internacionalizar el conflicto
Cabe recordar que la guerra de Ucrania contra los secesionistas en Donbas en 2014 terminó en un frágil alto el fuego, que según los acuerdos de Minsk debería conducir a la paz básicamente a través de dos medidas: reforma constitucional en Ucrania otorgando autonomía a ciertas áreas de Donbas, y restaurar el control de la frontera al gobierno ucraniano. Desde entonces, Ucrania se ha negado a llevarlos a cabo. Según el jefe de seguridad de Ucrania, Danilov, “El cumplimiento del Acuerdo de Minsk significa la destrucción del país. Cuando se firmaron a punta de una pistola rusa, y con los alemanes y los franceses observando, ya estaba claro para todas las personas racionales que es imposible implementar esos documentos”. La principal debilidad de los Acuerdos de Minsk fue que los patrocinadores occidentales eran Alemania y Francia, sin la participación de EE.UU. La posición de los EE.UU. es muy similar a la expuesta por Danilov arriba, por lo que decidieron sabotearlos.
La principal estrategia del gobierno ucraniano para evitar una derrota en la guerra parece ser internacionalizar el conflicto, logrando que OTAN se involucre directamente, a pesar de que puede derribar en un gran conflicto armado Europeo con un alto riesgo de convertirse en una guerra nuclear. Ha sido muy hábil en influenciar la opinión pública de los países de la OTAN en favor a un creciente involucramiento en el conflicto. El presidente Zelensky es ahora un constante en los medios occidentales, aparece de forma diaria y habla directamente a los parlamentos en pantallas gigantes, y los jefes de estado europeos hacen cola para visitarlo en Kiev, prometiendo armas más pesadas y más ayuda financiera (y obteniendo una foto con él para su audiencia nacional). Es una auténtica estrella mediática.
Crucemos los dedos para que Zelinsky no logre que EE.UU. y la OTAN entren directamente en la guerra, ya que las consecuencias son impredecibles, las cosas pueden fácilmente salirse de control y el resultado sería nefasto, no solo para Ucrania, sino también para Europa en su conjunto y en el peor de los casos para el mundo entero. Pero con la cobertura incondicional que recibe en los medios occidentales, nada está garantizado.
¿Cómo terminará la guerra?
Aun así, supongamos que EE.UU. y la OTAN limiten su papel a proporcionar armas, inteligencia y entrenamiento a Ucrania. ¿Cuáles es el desenlace probable?
1. El primer escenario es un contraataque exitoso de Ucrania, expulsando a los rusos. Como se mencionó arriba, creo que este es un escenario poco probable, a pesar del flujo de armas de EE.UU. y la OTAN.
2. El segundo escenario es un empate prolongado, donde ninguna de las partes está ganando una ventaja clara. Es un escenario que algunos expertos militares creen es probable. Conduciría a grandes pérdidas en ambos lados, mucha destrucción y mucha miseria. Pueden pasar años antes de que la guerra llegue al punto en que ambas partes estén dispuestas a llegar a una solución negociada.
3. La tercera es una rápida victoria rusa, que lleva a los ucranianos a capitular. Muchos observadores militares pensaron que este era un escenario probable cuando comenzó la guerra, pero ahora parece poco probable.
4. El cuarto es un conflicto prolongado, en el que las fuerzas ucranianas son expulsadas lentamente de Donbas. La guerra urbana provocará grandes pérdidas en ambos lados, una enorme destrucción de la infraestructura y, en caso de que los civiles no sean evacuados primero, la pérdida de vidas civiles. Creo que este es el escenario más probable, pero será sombrío.
En el cuarto escenario es muy probable que los rusos no se limiten a expulsar al ejército ucraniano de Donbas, sino que también los expulsen del sur de Ucrania, posiblemente incluyendo de Odessa (aunque algunos observadores consideran poco probable que tengan la capacidad para hacerlo). Es muy poco probable que los rusos devuelvan Kherson, justo al norte de Crimea, que conquistaron durante las primeras semanas de la guerra, ya que Kherson les da el control del Canal de Crimea. El canal fue construido por la Unión Soviética en los años sesenta y trae agua dulce del río Dniéper a Crimea, tanto para el consumo humano como para la agricultura. Crimea dependía en un 85 % del agua de este canal, pero Ucrania lo bloqueó en 2014, lo que provocó una escasez de agua catastrófica. Las tropas rusas volaron la presa que bloqueaba el canal y ahora el agua fluye nuevamente hacia Crimea. Es igualmente poco probable que devuelvan el resto de la costa del mar de Azov que no forma parte de la provincia de Donetsk, ya que forma un puente terrestre de Rusia a Crimea.
Es una posibilidad real que este cuarto escenario no termine en un acuerdo de paz sino en una especie de alto el fuego inestable, muy parecido al conflicto de Donbas en 2014, pero con la diferencia de que las fuerzas ucranianas se verán cara a cara con el Ejército ruso, no solo con un ejército secesionista.
"Todo o nada" puede terminar en - nada
Si tengo razón con respecto al cuarto escenario, implica que el Gobierno ucraniano ha jugado mal sus cartas. Un caso clásico de querer “todo o nada” y terminar con – nada. Un ejemplo de la falta de arte de gobernar. El veredicto con respecto a EE.UU. y los demás países de la OTAN depende de cuál era el objetivo en primer lugar. Si el objetivo era defender la integridad territorial de Ucrania, EE.UU. y la OTAN también han jugado mal sus cartas. Por otro lado, si el objetivo era debilitar y aislar a Rusia, crear una Ucrania más pequeña y homogénea que pudiera ser un socio confiable de la OTAN en el futuro y fortalecer la OTAN, entonces han jugado bien sus cartas. El desarrollo del conflicto ha dado además a la OTAN un nuevo sentido de propósito, ha hecho que los países europeos de la OTAN aumenten su gasto militar, incluso con el apoyo de la izquierda europea, y parece que la OTAN tendrá dos nuevos miembros: Finlandia y Suecia. Entonces, pijudo! Una pena que había que sacrificar a Ucrania en el proceso, pero como se sabe, no se puede hacer tortilla sin romper los huevos.
De nuevo, si tengo razón sobre el cuarto escenario, y si los países de la UE realmente quieren detener el derramamiento de sangre en Ucrania, la política de apoyo incondicional al Gobierno ucraniano, instándolo a no ceder a las demandas de Rusia, y proporcionando un flujo cada vez mayor de armas, no es la política correcta. Alargará la guerra por mucho tiempo sin una perspectiva real de que los ucranianos la ganen. Esto no es arte de gobernar, sino grandilocuencia moral. Se ve bien, pero los resultados son trágicos.
Y luego los rusos. Si el resultado es que Rusia prevalece según el cuarto escenario, aunque a un alto costo en vidas humanas y daños económicos, se puede considerar que han jugado bien o mal sus cartas, dependiendo de si logran que Ucrania se convierta en un país neutral y desmilitarizado. Si lo hacen, se puede plantear la pregunta de si los resultados justifican tanto sufrimiento. Supongo que algunos rusos pensarán que sí y otros que no. Si no lo hacen, entonces Rusia será igual de insegura en el futuro como lo era antes de que comenzara el conflicto. Y si termina en un conflicto congelado, solo con nuevas fronteras, esta inseguridad se vuelve permanente y un eterno de riesgo de una nueva conflagración.
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¿Por qué hay tantos ruso-hablantes en el sur de Ucrania?
A veces surge la pregunta de por qué los ruso-hablantes, aparte del este, se concentran en el sur de Ucrania, ya que se esperaría que se concentraran en las áreas fronterizas con Rusia. La razón es que la histórica tierra ucraniana es lo que hoy es el centro-norte del país, mientras que la parte sur de lo que hoy es Ucrania formaba parte del Kanato de Crimea (uno de los fragmentos de la “Horda Dorada” mongola una vez que este se desintegrara a finales del siglo XIV). Los tártaros de Crimea eran hábiles guerreros y asaltaban y saqueaban regularmente lo que hoy es el sur de Ucrania, capturando miles, o incluso decenas de miles, de gente eslava anualmente que fueron luego subastados como esclavos en Caffa, Crimea, enfrentando una miserable, violenta y corta vida en el Imperio Otomano. Los asaltos de saqueo, igual que el comercio de esclavos, continuaron hasta finales del siglo XVIII. Algunos de los asaltos llegaron hasta Moscú, que fue capturado e incendiado en 1571. Las incursiones del Kanato de Crimea, desde 1475 formalmente súbdito del Imperio Otomano, son una de las razones por las que lo que hoy es el sur de Ucrania estaba escasamente poblado, a pesar de sus tierras fértiles. Los moscovitas, que durante siglos habían tenido que pagar tributos a los kanatos de Crimea y Kazán, derrotaron al kanato de Kazán en 1552 (bajo Iván el Terrible), pero no lograron someter al kanato de Crimea hasta que la zarina rusa Katharina II (llamada “la grande”) derrotara a los turcos otomanos en la primera guerra ruso-turca y en 1783 anexara Crimea. El territorio recién conquistado fue nombrado Novorossyia ('Nueva Rusia').

DE https://en.wikipedia.org/wiki/Novorossiya#Demographics. Los rusos llamaban Ucrania ‘Pequeña Rusia’ (‘Malaya Rossiya’).
Como la tierra estaba escasamente poblada, se incentivó la inmigración, lo que dio lugar a una rápida colonización. Los colonizadores procedían principalmente de Ucrania y Rusia, incluidos muchos siervos fugitivos, pero también de Polonia, Bielorrusia y Alemania. La Lengua Franca era el ruso. La mayoría de las ciudades más grandes en lo que ahora es el sur de Ucrania y Besarabia (Moldavia) se fundaron bajo el reinado de Katharina y fueron pobladas principalmente por gente de etnia rusa (Odessa, Zaporizhia, Dnipro/Dnepropretovsk, Kherson, Mariupol, Sebastopol, Simferopol, Melitopol, Mykolaiv, Pavlohrad y Tiraspol).
