Se dice muchas veces que la principal fortaleza del sistema político de los Estados Unidos son sus controles y contrapesos. Las tres ramas del gobierno hacen contrapeso entre sí, y la prensa libre y la sociedad civil en sus muchas formas contribuyen con más controles al sistema. A veces efectivamente es así. Pero en muchos casos el resultado es un punto muerto y un sistema no funcional. Lo más preocupante es que en el caso fundamental de la guerra y la paz, simplemente no funciona, poniendo al mundo entero en peligro.

Hay muchos que están horrorizados por la perspectiva de que Donald Trump se convierta en el candidato presidencial por el Partido Republicano de EE.UU. Y con razón. Muchos ponen su esperanza en Hillary Clinton como la candidata moderada, normal y sana. Pero cuando nos fijamos en sus declaraciones sobre política exterior, no queda tan claro, cuál candidato sería más peligroso para el resto de nosotros en calidad de futuro presidente de Estados Unidos. Tomando las declaraciones en sentido literal, parece que es Hillary.