Hace un año y medio se hablaba mucho de la inminente caída del Presidente sirio Bashar al-Assad, y durante el último año el tema cambió a un supuesto “empate” en la guerra civil en Siria. Ya queda claro – nos guste o no nos guste - que la presente fase de la guerra civil siria está acercándose a su fin, siempre y cuando no haya una intervención militar del exterior. La decisión aparente del Gobierno de los EE.UU. de proveer armas más avanzadas a los rebeldes puede atrasar el proceso, pero no cambiará el resultado. La gran interrogante es ahora: ¿qué sigue?