Actualmente, dos empresas tienen un control férreo del mercado mundial de chips informáticos: Intel/AMD y ARM. Inspirada por el éxito del movimiento del software de fuente abierta, una tecnología de hardware de fuente abierta, llamada RISC-V, está ahora desafiando este monopolio. A mi juicio van a tener éxito, sobre todo porque cada vez más países están preocupados por la monopolización del mercado. Obviamente, es el caso de China y Rusia, pero también India, Brasil y la UE están apostando por RISC-V.

La historia nos cuenta que pequeños productores que se juntan en cooperativas bajo ciertas circunstancias pueden vencer a empresas privadas comerciales. Pero dentro del mundo del software ha emergido durante las últimas décadas otro tipo de cooperación. Todo comenzó con programadores aficionados que les gustaba lo que hacían y cooperaban entre sí, a pesar de que no obtenían ningún beneficio económico. En algunas áreas ha demostrado ser una medida extremadamente eficaz para socavar a los monopolios y reducir los costos excesivos para los usuarios.

Los liberales, y en particular los economistas, nos dicen que los seres humanos son egoístas y, al ser egoístas, están contribuyendo de la mejor manera al bien común. Esto es científicamente incorrecto. Los seres humanos, por supuesto, miran por sus propios intereses, pero también están genéticamente predispuestos a ser cooperativos y a tener una capacidad de autosacrificio, lo que se llama altruismo.