Rusia ha presentado recientemente su "línea roja" en Ucrania: la admisión de Ucrania como miembro de la OTAN y el despliegue de tropas extranjeras y misiles en suelo ucraniano. Exige garantías legales y vinculantes para su seguridad, y ha advertido que si no se toman en serio sus demandas, tendrá consecuencias “técnico-militares”. Es difícil interpretar eso de otra manera que algún tipo de acción militar. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha respondido que Rusia no tiene nada que ver en la admisión o no a países como miembros de la OTAN, y EE.UU. y la UE han advertido que habrá "consecuencias masivas" para Rusia si interviene en Ucrania. Esta es una situación extremadamente peligrosa.
Antes de analizar los posibles escenarios, echemos primero un vistazo a los motivos. Está claro que tanto Rusia como la OTAN preferirían evitar la guerra. No es un mal punto de partida, pero lamentablemente no nos da ninguna garantía de que no habrá guerra.
En cuanto a los motivos rusos, incluso los analistas críticos con Rusia piensan que los rusos tienen preocupaciones reales y legítimas con respecto a la seguridad. La afirmación de que la OTAN es una alianza defensiva y, por lo tanto, no constituye una amenaza para Rusia, no convence a los rusos. No ven las intervenciones de la OTAN en Yugoslavia, Afganistán, Iraq y Libia como acciones defensivas. A menudo se afirma que los rusos, y en particular Vladimir Putin, son paranoicos, pero incluso si eso fuera cierto, así es como ellos ven el mundo, y quizás la larga historia de Rusia de tener que defenderse de invasores ayude a explicar eso. Misiles y tropas de la OTAN en Ucrania, a menos de 700 km de Moscú, parecen efectivamente constituir una “línea roja”. A menudo se dice que va a pasar por lo menos una década antes de que Ucrania pueda llegar a ser miembro de la OTAN, pero los rusos temen un desarrollo en el que Ucrania será integrada gradualmente a la OTAN, su membresía llegando a ser al final un hecho consumado.
Los motivos de la OTAN son menos claros. A menudo se afirma que son la defensa de la democracia y los derechos humanos, pero dado el cuestionable estado actual de Ucrania en este sentido, no convence. También hay una especie de dudosa “teoría del dominó”: si Rusia se sale con la suya socavando o sometiendo a Ucrania, los países bálticos y Polonia serían las próximas víctimas. Lo más probable es que lo que está en juego es una consideración estratégica de EE.UU. y la OTAN: ellos consideran a Rusia como un adversario, si no un enemigo, entonces tener Ucrania como miembro de la OTAN haría a Rusia mucho más vulnerable y, por lo tanto, le daría a la OTAN una ventaja estratégica. Ya que consideran Rusia como una fuerza maligna, sería un resultado deseable y beneficioso para la humanidad.
Echemos un vistazo a los posibles escenarios de cómo puede evolucionar esta crisis.
El primer escenario es que Rusia, al calcular que el costo de las "consecuencias masivas", las "sanciones devastadoras", etc., sería demasiado alto, desiste de sus demandas, y ya no se opondrían a que Ucrania sea integrada a la OTAN, entiendendo que es una causa perdida. Para salvar las apariencias, OTAN les da algunas garantías intrascendentes. Básicamente, este escenario se basa en la suposición de que los rusos están fanfarroneando y la OTAN lo ha descubierto. No creo que este escenario sea probable. Rusia ha desarrollado bastante capacidad para resistir a sanciones desde 2014 y, en particular, parece haber asegurado la solidaridad de China para enfrentar las consecuencias económicas, probablemente estableciendo mecanismos alternativos para las transacciones financieras y reorientando los flujos comerciales. Las relaciones económicas de Rusia con EE.UU. son insignificantes, pero la UE es su principal socio comercial. Por tanto, la UE y Rusia dependen la una de la otra. Rusia necesita equipos e insumos industriales europeos, y será difícil para la UE prescindir del gas y el petróleo rusos a corto y mediano plazo. Si se imposibilita por completo el comercio, el petróleo ruso seguiría llegando al mercado mundial, pero el flujo de gas natural de Rusia a Europa se detendría. El valor total de las exportaciones de gas de Rusia fue en 2020 de alrededor de 25 mil millones de dólares. Es una suma importante y constituye alrededor del 7-8 por ciento de las exportaciones totales de Rusia, aproximadamente lo mismo que sus exportaciones agrícolas. Sin embargo, incluye la exportación de gas a China, Turquía y los Balcanes y las exportaciones de gas licuado (GNL), que están creciendo rápidamente. Como estas exportaciones van principalmente a Asia, continuarían probablemente sin ser afectados. Aun así, produciría mucho daño a Rusia. Desviar el gas hacia, por ejemplo, China a través del gasoducto planificado “Power of Siberia 2” llevaría años. Por otro lado, la paralización del flujo de gas ruso sería bastante perjudicial para la UE, que probablemente tendría que volver a utilizar carbón (importado de Australia, EE.UU., Colombia, etc.). Las industrias rusas también se verían afectadas, ya que dependen en gran medida de la importación de insumos, en particular para las (muchas) industrias que son propiedad de empresas de la UE y EE.UU. Habría una situación caótica durante algún tiempo, durante el cual estos se apresurarían a encontrar nuevos proveedores, a nivel local o en otros países. Sin embargo, a pesar de que Rusia haría mucho para evitar este escenario, no es el día del juicio final y, teniendo en cuenta la interdependencia entre Rusia y la UE, es poco probable que se produzca un embargo comercial total. Así que no creo que estén fanfarroneando. Es más probable que han decidido plantarse, pase lo que pase. La estrategia estadounidense de utilizar castigos o amenazas de castigos para que otros países hagan lo que ellos quieren, una estrategia que a veces funciona contra países más débiles, ha sido hasta ahora ineficaz contra los rusos.
El segundo escenario es que la OTAN cede y acepta que no continuará expandiéndose hacia el este, independientemente de lo que quieran los países aspirantes (particularmente Ucrania y Georgia). En la opinión de muchos estrategas de la OTAN, después de la humillante y caótica derrota de la OTAN en Afganistán, un retroceso en Ucrania frente a una Rusia económica y militarmente mucho más débil, corre el riesgo de cuestionar la confiabilidad de la alianza. Además, a pesar de que hay sin duda países miembros de la OTAN que consideran que este no sería el fin del mundo, la OTAN, como institución, parece que considera el ceder en Ucrania como una amenaza existencial. Esto a pesar de que hay personas en los círculos de seguridad occidentales que piensan que la expansión de la OTAN no es una buena idea (por ejemplo, el ya fallecido George F. Kennan, uno de los principales arquitectos detrás de la estrategia de guerra fría de EE.UU. contra la Unión Soviética, quien en 1997 declaró que la expansión de la OTAN hacia el este fue "el error más fatal de la política estadounidense en toda la era posterior a la Guerra Fría"). De todos modos, este escenario tampoco es muy probable, a menos que haya en la OTAN una re-evaluación radical de la estrategia de expansión o una división interna seria en la organización. No hay por el momento señales de ni lo uno ni lo otro.
El tercer escenario es una solución negociada. Sin embargo, el desafío es que detener la expansión hacia el este de la OTAN parece ser un punto que no es negociable para Rusia. Por otro lado, la OTAN y los principales países de la OTAN han excluido esto como absolutamente inaceptable. Es difícil ver cómo se puede encontrar un compromiso sobre este punto crucial. No creo que por ejemplo una moratoria de 10 años para la expansión de la OTAN sea un compromiso aceptable para los rusos. Hay conversaciones programadas entre EE.UU. y Rusia para el 10 de enero 2022, pero desafortunadamente parece poco probable que se logre llegar a un acuerdo. Hay un riesgo de que ambas partes han aceptado participar en las negociaciones solo para demostrar que ellos no son la parte intransigente.
Por lo tanto, algún tipo de conflicto armado es, lamentablemente, un escenario posible. Lo que es contradictorio es que al defender el derecho de Ucrania a ser miembro de la OTAN, la OTAN corre el riesgo de llevar a Ucrania a un desastre. Por supuesto, también se podría argumentar que sacrificar a Ucrania tendría algunas consecuencias positivas para la OTAN. Una guerra en Ucrania y todos los problemas políticos y económicos que traería debilitaría a Rusia, el principal adversario de la OTAN, y probablemente lo mantendría demasiado ocupada como para causar problemas a la OTAN en otros lugares (Siria, Libia, los Balcanes, África). Si la mayoría de las provincias predominantemente rusas seceden de Ucrania, digamos la totalidad o la mayor parte de la costa del Mar Negro, lo que quedaría de Ucrania tendría más cohesión como país anti-ruso y podría ser admitida más fácilmente a la OTAN. Espero que no sean este tipo de cálculos de poder cínicos que están detrás del posicionamiento de EE.UU. y la OTAN.
¿Por qué entonces la OTAN no declara simplemente que, a pesar de que Ucrania no forma parte de la alianza, la defenderá como si lo fuera? La OTAN es militarmente abrumadoramente más fuerte que Rusia, entonces, ¿por qué no lo hacen? Su problema es que si deciden intervenir militarmente contra Rusia en Ucrania, la guerra convencional sería muy destructiva y tanto las fuerzas de la OTAN como los rusos sufrirían grandes pérdidas. Sin embargo, Ucrania está prácticamente ubicada en el medio de Rusia, los rusos la considerarían una guerra existencial, mientras que tanto EE.UU. como sus principales socios europeos de la OTAN tienen líneas de suministro muy largas y sus poblaciones se preguntarían qué están haciendo en un país tan lejano, donde no tienen intereses de seguridad. Entonces, para derrotar a los rusos tendrían que usar armas nucleares. Eso sería una locura completa, y tal vez sea esa la razón por la que parecen haber descartada esta opción (no obstante, un influyente senador de los EE.UU. lo está proponiendo).

Misiles para mi, pero no para ti. Más de 100 misiles norteamericanos con la capacidad de alcanzar a Moscú con armas nucleares fueron instalados en Italia y Turquía en 1961. https://en.wikipedia.org/wiki/Cuban_Missile_Crisis
Para evitar la guerra en Ucrania, deberíamos aprender de la crisis de los misiles en Cuba en 1962. Después del intento fallido de derrocar al gobierno cubano con la invasión de la Bahía de Cochinos en 1961, EE.UU. lanzó la “Operación Mangosta”, una extensa campaña de ataques terroristas contra civiles y operaciones encubiertas llevadas a cabo por la CIA. El objetivo ulterior de la operación era socavar completamente al líder revolucionario cubano Fidel Castro, o incluso asesinarlo si fuera necesario. Al mismo tiempo, EE.UU. estaba instalando misiles nucleares en Europa, que podrían alcanzar a Moscú. De modo que tanto Cuba como la Unión Soviética tenían serias preocupaciones de seguridad por la política estadounidense. En julio de 1962 los dos países llegaron a un acuerdo secreto para colocar misiles nucleares soviéticos en Cuba para disuadir una futura invasión estadounidense, y para que la Unión Soviética tuviera un contrapeso a los misiles estadounidenses en Europa. El entonces presidente J. F. Kennedy consideró esto un riesgo de seguridad absolutamente inaceptable para los EE.UU. y puso en marcha un bloqueo naval de Cuba para impedir la llegada de los barcos soviéticos. Esto, por supuesto, fue una grave transgresión al principio de la libertad de navegación y llevó a EE.UU. y la Unión Soviética al borde de una guerra nuclear. Finalmente se evitó llegando las partes a un acuerdo que esencialmente significó que la Unión Soviética retrocedió, aceptando implícitamente que las preocupaciones de seguridad de EE.UU. pesaban más que el derecho de los países soberanos Cuba y la Unión Soviética a hacer los arreglos que consideraran apropiados. Los misiles y bombarderos soviéticos fueron retirados y EE.UU. se comprometió a no invadir a Cuba (y eliminar algunos misiles nucleares obsoletos en Turquía como una medida para salvar las apariencias de la Unión Soviética). 1)
Para comprender la relevancia para la actual crisis de Ucrania, sustituya a la Unión Soviética por EE.UU., EE.UU. por Rusia y Cuba por Ucrania. La escandalosa propuesta de que Rusia debería tener un derecho a veto sobre el acceso de un país soberano (Ucrania) a la OTAN, o la limitación propuesta de tropas y misiles en las áreas fronterizas entre Rusia y los países de la OTAN, es exactamente lo que EE.UU. exigió - y consiguió - para desactivar la crisis de los misiles de 1962. E imagínense una situación similar hoy en día donde, por ejemplo, los chinos acuerdan con México de instalar misiles para defender al país contra EE.UU. Nunca sería aceptado por EE.UU.
Para Ucrania, un acuerdo para detener la expansión de la OTAN hacia el este en realidad podría ser una bendición. Lo obligaría a centrarse en opciones más realistas, como la neutralidad y la cooperación con todos sus vecinos, incluida Rusia, y liberaría recursos para abordar sus numerosos desafíos internos, entre ellos la construcción de un estado multiétnico y tolerante. La idea de que puedan "ucranizar" por la fuerza a sus grandes minorías étnicas es una locura.2)
Si las conversaciones planeadas entre EE.UU/OTAN y Rusia en enero no producen ningún acuerdo, y lamentablemente esto parece posible, un conflicto militar es un riesgo real. El presidente Putin ha dicho que en caso de que no se logre un acuerdo, hay varias opciones y consideraría "propuestas que nuestros expertos militares me presenten". Sería una estrategia arriesgada suponer que los rusos están fanfarroneando.
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1)Vale recordar que la Unión Soviética tomó su decisión sin consultar a los cubanos, y el líder cubano no estaba contento. Tenía una lista de cinco puntos, que quería que EE.UU. acordara, entre ellos que EE.UU. dejara de violar el territorio cubano con sus aviones y barcos militares, saliera de la base militar de Guantánamo y detuviera el bloqueo económico, que incluía (y todavía incluye) castigos a terceros países que tienen negocios con Cuba. EE.UU. nunca tomó esta lista en serio. El bloqueo económico, incluida las represalias a otros países que tratan con Cuba, sigue vigente ahora, 60 años después, y la infame base militar de Guantánamo sigue instalada ilegalmente en suelo cubano.

Contraataque de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba con apoyo de tanques T-34 cerca de Playa Girón durante la invasión, el 19 de abril de 1961. https://web.archive.org/web/20161013045322/http://www.panoramio.com/photo/12885130

El Secretario de Estado norteamericano, Adlai Stevenson, muestra fotos aéreos de misiles en Cuba en la ONU, 25 de octubre 25 de 1962. https://en.wikipedia.org/wiki/Cuban_Missile_Crisis
2)Mapa étnico y lingüístico de Ucrania

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Ethnolingusitic_map_of_ukraine.png
