Ahora que muchos países en desarrollo están interesados en el “desarrollismo” como una política para cerrar la brecha con los países desarrollados, vale la pena analizar qué se puede aprender de la historia con respecto a los fracasos y éxitos del Estado desarrollista. Uno de los principales desafíos para al desarrollismo es político: ¿será posible crear una coalición política fuerte e instituciones que respalden esta política durante un período prolongado?