Miércoles, 21 Octubre 2020 00:25

Evo, cambio de régimen y los 3.5 por ciento

Una investigadora estadounidense hizo noticias hace un par de años cuando afirmó que un estudio de experiencias pasadas mostró que los movimientos de cambio de régimen no violentos solo necesitan movilizar al 3.5% de la población para tener éxito. Fue considerado una buena noticia, ya que implica que se puede lograr un cambio de régimen sin necesidad de recurrir a la fuerza militar. ¿Pero que pasa si la mayoría de la población no está de acuerdo con los 3.5 por ciento? ¿El resultado sigue siendo democrático? El caso más reciente es Bolivia.

En octubre de 2019, el presidente boliviano, Evo Morales, fue obligado a renunciar del cargo. Las movilizaciones populares contra el resultado de las elecciones presidenciales (supuestamente fraudulentas) con bloqueos de carreteras, quema de urnas, asalto y saqueo de oficinas gubernamentales y hogares de figuras destacadas del gobierno, culminaron con el Jefe Militar, William Kaliman, sugiriendo que el presidente renunciara, aclarando que no iban a defenderlo. Entonces Evo renunció y se exilió en México. Esto es lo que normalmente se llama un golpe de estado. Pero los medios internacionales - de derecha e 'izquierda' - lo celebraron como una victoria para la democracia, con algunas excepciones honorables. Pero un golpe es un golpe, y eso ha sido confirmado por lo que ha sucedido desde entonces. Ahora Bolivia y su frágil estabilidad política está en grave peligro.