La Unión Europea obviamente tiene problemas, ya que la confianza en la Unión está disminuyendo en muchos países miembros. Hay, por supuesto, muchas explicaciones, algunas de ellas relacionadas con la vida de los políticos en Bruselas, desconectada de la gente de sus países de origen. Pero, por desgracia, los problemas van mucho más allá. La UE simplemente no ha estado a la altura del trabajo que se suponía que debía hacer y se ha enfocado en asuntos equivocados. La insistencia en ampliar la UE con Turquía y Ucrania puede ser la última gota que colma el vaso.