La nueva epidemia del corona virus (COVID-19) ha sido manejada por los europeos y los estadounidenses bajo el lema de que esta epidemia es imparable. Se dice que tal vez podemos retrasarlo, pero finalmente la misma cantidad de personas saldrá contagiada. Hasta podría ser mejor así, ya que una parte importante de la población saldría inmunizada y así evitaríamos un brote posterior de la epidemia. Incluso se ha manifestado que los esfuerzos para detener la epidemia no tienen base científica, y serían más bien el resultado de políticos ansiosos por mostrar que "están haciendo algo". En otras palabras, puro populismo. Esto carece completamente de sentido.